martes, 12 de noviembre de 2019

La Iglesia Católica es más que unas paredes y unas tablas...

Photo courtesy of Crux.com
Los rufianes que vandalizaron la Parroquia de la Asunción en Santiago de Chile cometieron un crimen grave y deshonroso. El mismo le brinda deshonra a su carácter como seres humanos y miembros de una sociedad civil. Hicieron mal y por eso son malos.

Pero ni aun ellos están lejos de la misericordia divina. Son nuestros hermanos descarriados. Como católico les perdono y ruego por ellos.

Como dijo el párroco, P. Pedro Narbona, "La Iglesia no son las paredes, somos todas las personas que queremos un cambio. Tenemos que volver a encontrarnos, tenemos que entender que la violencia no es la forma para solucionar. Yo estoy por reconstruir un concepto de país unido y en paz."

Podrán destruir nuestros templos y hasta quitarnos la vida. Pero la Iglesia vive porque Cristo vive aunque las ovejas descarriadas se revienten de odio.